Está muy claro que el mayor representante videojueguil del boxeo es la saga Fight Night de Electronic Arts. Una franquicia que mejora y aporta cambios jugables con cada entrega, algo que no resulta sencillo con un título basado en un deporte de contacto, donde que apenas hay cambios de un año a otro. Lo normal es encontrar las diferencias más llamativas en el apartado gráfico, aunque en esta ocasión EA Sports ha dado la sorpresa con otros campos, que hacen de Fight Night Champion un reinicio de saga más que digno.
Nos esperan combates épicos cargados de dramatismo y tensión en su modo campaña. Rememorar las peleas más clásicas de la historia del deporte y gozar con las nuevas estrellas, desde el peso ligero hasta los pesados. Este es el noble arte del boxeo, recreado de la forma más digna posible e imaginable. Ya no hará falta calzarte unos guantes y subir a un ring para vivir intensamente un combate. Pero, si quieres conocer las claves de por qué Fight Night Champion es el mejor juego de boxeo de la historia, sigue leyendo.
Real, como la vida misma
Si hay algo que caracteriza especialmente a los Fight Night es lo fidedignos que son con respecto al deporte real. No sólo hablamos de la recreación gráfica, que no se nos ocurre cómo mejorarla en esta generación, sino también del propio desarrollo de una velada. Nos encontramos con combates más fáciles que otros, luchadores evasivos, con un fuerte directo de derecha, con menos aguante o más agresivos… lo que nos obligará a adaptar nuestra estrategia y estilo de lucha en cada pelea.
De nada vale el lanzar puñetazos a lo loco, pues lo más probable es que perdamos todo el fuelle en cuestión segundos y acabemos besando la lona en un santiamén. Al igual que ocurre en un combate real de boxeo, deberemos prestar mucha atención a todos los movimientos de nuestro rival, para saber cuándo y cómo contraatacar. Nuestro entrenador o cornerman nos dará diferentes instrucciones, dependiendo de la evolución del round y de la táctica que siga nuestro contrincante, eso sí, siempre en inglés.
El control y la jugabilidad han sido ligeramente remozados desde Fight Night Round 4. Volveremos a manejar al luchador con los sticks analógicos, el izquierdo para desplazarnos y esquivar, con el derecho para golpear. Aunque, si lo preferimos, podremos recurrir a los botones para este último propósito. También está en el catálogo modificar la potencia con la que golpeamos, sencillamente, pulsando el gatillo derecho del pad (R2 en PlayStation 3 y RT en Xbox 360).
Al igual que ocurría en la anterior entrega, al esquivar un puñetazo o bloquearlo en el momento clave, tendremos la oportunidad de propinar un contragolpe demoledor que dañará y cansará a la víctima mucho más que uno normal. Además, siguen presentes los puñetazos de KO, un único golpe con el que haceremos ver las estrellas a nuestro rival y terminar así el combate. Su realización es en parte aleatoria y, por otra, estratégica. Suelen llegar en el momento que el otro boxeador va a realizar un fuerte golpe, que lo deja indefenso, aprovechamos su propia inercia y nuestro impulso para dar un golpe devastador.
El roster completo de luchadores está compuesto por un total de 55 púgiles, divididos en siete categorías diferentes. Por desgracia, en categorías como el Peso Gallo, Pluma o el Semipesado sólo podemos elegir entre uno, tres o cuatro boxeadores diferentes. Aún así, el resto de categorías están más que servidas y nos darán mucho donde elegir. Además, gracias al editor de personajes (que es un calco del que ya pudimos ver en Fight Night Round 4) podremos crear nuevos contendientes para paliar estas carencias.
Un modo carrera, de película
La mayor novedad de Fight Night Champion es, sin duda, su Modo Campeón (de ahí el cambio de nombre en la franquicia). Este ejerce de relevo espiritual del famoso Modo Legado de las anteriores entregas (aunque este no ha sido eliminado). Es algo así como el modo campaña de cualquier otro género y en él nos sentiremos, más que nunca, como el mismísimo Rocky Balboa. Encarnaremos a un ex-presidiario conocido como Bishop, es decir, que no podremos crear a nuestro boxeador desde cero. Aunque, a decir verdad, es una contra que se nos olvida por completo con el inicio de la historia y los dos primeros combates.
En este modo, más que nunca tendremos que ponernos las pilas para pasar por encima de nuestros rivales. Perder un combate significará visualizar la pantalla de game over. Comenzaremos en la prisión, pasaremos por federaciones amateur y llegaremos a los combates profesionales hasta alcanzar la gloria. A medida que avancemos en la historia descubriremos más sobre la vida de Bishop y los que le rodean. ¿Habéis visto Rocky, Million Dollar Baby, Cinderella Man, Ali o cualquier otra película relacionada con el boxeo? Pues jugando como Bishop os sentiréis dentro de una de ellas.
Habrá combates en los que deberemos ganar de una forma concreta. Nuestro entrenador sospecha de que los jueces están comprados y nos aconseja que vayamos a por el KO o nos dejemos de lindeces. En ese momento, comenzará a sonar una música épica que nos acompañará a lo largo del combate. El ambiente se tornará espectacular, nos levantará de la silla y nos meterá de lleno en la piel de Bishop. Nunca antes un combate de boxeo virtual había sido tan apasionante, fuera del cine, creednos.




